Uno de los desafío que afrontará el gobierno que gane las elecciones de octubre será resistir a los cimbronazos económicos que lleguen de los principales socios comerciales, en particular de Brasil y de China. Para conseguirlo, según el economista Santiago Pinto, el país deberá corregir variables como el tipo de cambio y el gasto público.

El investigador de la Reserva Federal (Fed) del Banco de Richmond, quien disertó en la 5° Reunión Anual de la Sociedad Argentina de Economía Regional (SAER), señaló que las modificaciones de la política cambiaria deben articularse con la administración de los recursos públicos, y sin perder de vista la realidad de cada región.

“Las políticas monetaria y del tipo de cambio tienen un efecto sobre el país. Sin embargo, es necesario considerar las particularidades de las regiones. Aquí deben entrar en juego las variables fiscales, para que el costo de las correcciones sea compartido”, analizó el economista.

Además, destacó que la Fed tiene un enfoque regional, que va más allá de los objetivos de controlar el valor del dólar y la tasa de inflación, entre otras variables. “La Fed está dividida en 12 regiones. Sería interesante que el Banco Central argentino, en un mediano o largo plazo, tenga una mirada regional”, consideró.

Por otro lado, Pinto subrayó que para mitigar las consecuencias de las correcciones cambiarias, el próximo gobierno debe mejorar la eficiencia del gasto público. “Es relativo hablar de gasto público alto o bajo. Hay países nórdicos donde el Estado tiene una fuerte participación, pero el gasto se ve y tiene implicancias en la economía. Lo ideal sería que los actores económicos perciban que el gasto público llega donde debe llegar”, finalizó.